24 de diciembre de 2014

Descanso


Hora de incrustar un pequeño paréntesis en este cuaderno para dedicarse a comer, beber y comprar, pues de eso se trata. De esto último se intentará conducirse con moderación. Nada puede, ni debe, prometerse respecto a los dos primeros elementos de la tríada sagrada. Se tratará de olvidar dónde vive uno, y rodeado de quiénes: se pondrá un dique en una de las corrientes de la vida cotidiana y se dejará espacio a otra. Nada cambiará en dos semanas pero uno necesita fingir, y creérselo, que es capaz de alejarse y extrañarse. Hasta entonces.